No, no se trata de un homenaje a esa gran película del maestro Hitchcock...
Es la explicación de porqué el viernes no hubo entrada en el blog.
El viernes, cuando sonó el despertador a las habituales 6.15h de la mañana, al levantarme sentí cómo se me iba la cabeza y perdía el equilibrio.
Pensando que quizás me había levantado demasiado bruscamente de la cama, tras un momento intenté de nuevo ponerme en pie y llegar al pasillo... el resultado, que fuí incapaz de alcanzar la puerta de la habitación.
Así que de vuelta a la cama... puse el despertador para las 7, esperando que un poco más de descanso me vendría bien...
Pero a las 7 la cosa seguía ahí, aunque esta vez sí me pude mover hasta el salón... y tras un rato de esperar que el mundo dejase de moverse (va a ser cosa de los políticos, que tienen a todo el mundo agitado), decidí que mejor me quedaba en casa no fuese que me diese más fuerte mientras conducía.
El médico me ha dicho que estoy bien, y que posiblemente haya sido por mala circulación, debida a una mala postura mientras dormía. Así que me recetó descanso para el fin de semana y un jarabe muy amargo, que de malo que está hace que los vértigos salgan corriendo...
Pero como uno es poco dado a estarse quieto, aunque se lo recete el médico, busqué algo de información en internet y aquí os dejo algo sobre el tema...
Vertigos.
Todos más o menos nos hemos sentido mareados en alguna ocasión, o hemos sentido vértigo...
Pero para quien no lo haya sufrido, aquí le hago un boceto de lo que se siente...
Imaginar que durante un momento, estando de pie en medio de la habitación, el mundo empezara a moverse en círculos delante vuestra...
Imaginar que sintierais que no sois capaces de manteneros en pie, que cada paso se convirtiese en una odisea por no caer de rodillas al suelo, haciendo que algo tan habitual como caminar se convirtiese en una odisea.
Pero en realidad el mundo no se mueve, ni el suelo tiembla... ni se os ha olvidado lo que es caminar.
En realidad lo que sentís en esos momentos son vértigos, una sensación de falta de equilibrio que os inhabilita para realizar algo tan elemental como moveros o manteneros en pie.
Pero en realidad los vértigos no son una enfermedad... sino un síntoma de que algo no va está bien en nuestro oido (encargado del equilibrio) o nuestro sistema nervioso central.
Una explicación técnica:
"El vértigo aparece cuando en el oído interno se produce un trastorno orgánico o funcional que hace perder la coordinación en el mantenimiento del equilibrio que debe existir siempre entre los dos oídos"
(extraido de este artículo)
Según las zonas afectadas, podemos diferenciar tres tipos de vértigos:
- Periférico: el más frecuente, localizado en el oido interno y nervio vestibular. Caracterizado por presión y dolor de oidos, pérdida de audición y zumbidos.
- Central: localizado en el sistema nervioso central, los pacientes lo sufren al andar, al colocarse en determinadas posturas y pueden tener visión doble, dolores de cabeza y crisis de mayor duración.
- Mixto: el más complejo, al tratarse de una mezcla de los dos anteriores.
Las causas puede ser variadas, aunque una de las más comunes es el desplazamiento de unas partículas de carbonato cálcico denominadas otolitos, que se ubican dentro del laberinto posterior, y que al desplazarse al levantarse o acostarse pueden provocar los vértigos.
Otras causas pueden ser "infecciones de oído, traumatismos cráneoencefálicos, tumores en el nervio vestibular o enfermedades neurodegenerativas también pueden ocasionar su aparición".
Mas información en este artículo de Consumer.

