Tras años de promocionar los motores diesel... el uso del transporte privado en lugar de un ya obsoleto transporte privado... tras ver cómo hemos llegado a un punto en el que el 75% del parque móvil se mueve con gasoil...
Según este estudio, la exposición durante 30 minutos de 10 voluntarios a gases de la combustión del diesel, les provocó estrés en la corteza cerebral que aún perduró tras salir de la habitación...
Según los científicos, habría que vigilar los efectos de la exposición de forma continuada a los gases contaminantes que se encuentras, casi de forma permanente, en las grandes ciudades.
Y yo me pregunto... ¿realmente hace falta que esperemos?...
Estrés, malhumor, sensación de agobio, ansiedad... a los que vivimos y trabajamos en Madrid todas estas cosas nos son familiares, y hemos notado que desde hace unos años el nivel de cabreo va in crescendo entre la población...
Y también hemos notado, sin necesidad de que la Concejala de turno nos diga que es 'una masa de aire africano', que la calidad del aire ha empeorado (y mucho) y que Madrid cuenta con una cuasi-perpetua masa de aire gris sobre la ciudad... coincidiendo con el 'boom' de las ventas de motores diesel.
¿Casualidad?... ¿relación causa-efecto?... pues la verdad, no se puede afirmar con rotundidad... pero yo es que tampoco creo en las casualidades.
Quizás vaya siendo hora de exigir mejoras en una red de transporte público diseñada hace más de 10 años, que se queda corta para una población que ha crecido de forma desmesurada, y que no se adapta (y a veces ni llega) a los nuevos núcleos empresariales creados alrededor de Madrid.
Y si aún teneis dudas... os dejo esta foto para que os lo penseis...

Y no, la foto no está retocada... algo así es lo que veo cada mañana cuando voy camino del trabajo por la M-45, y algo así es lo que respiramos nosotros, y peor aún nuestros hijos, a diario.
Y es que no todo es luchar contra el 'Cambio Climático'.
Vista aérea de Madrid.
